La familia bilingüe y los consejos de fuera

Hace poco leí en un blog las quejas de una madre sobre lo mucho que le molestaban los consejos de fuera respecto al bilingüismo de sus hijos.

Eso me hizo pensar en la gran suerte que hemos tenido con nuestro entorno, ya que prácticamente no ha habido nadie que no comprenda nuestra forma de mantener el bilingüismo. Y esto a pesar de que una de las reglas más importantes en nuestra familia es que yo siempre me dirijo a mis hijos en español, aún en presencia de personas que no nos entiendan.

Digo “prácticamente” porque sí que tuve un percance con un tío de mi marido que después de verme 10 años hablando en español con mi hija, decidió que eso le molestaba y me exigió pasar al ruso en su presencia. Y este señor no es un ignorante desalmado, todo lo contrario, una bella persona.

Lo que me apetece discutir aquí no es el derecho que tengo de elegir las lenguas que se usan en mi familia. Me interesa mucho más saber qué hacer para minimizar los consejos de fuera y cómo reaccionar correctamente ante ellos.

Una vez más me remito al libro de Elke Montanari “Crecer en una familia bilingue”, donde se proponen estas tres reglas:

Buscar aliados Es recomendable explicarles a las personas de nuestro entorno más cercano (familiares, amigos, vecinos) cuándo empleamos qué lengua en la familia y cuáles son las razones que nos mueven a hacerlo de esta manera. Así entenderán que no cambiamos de lengua para decir algo a sus espaldas, sino que esto es sencillamente parte de la rutina de la familia. Por ejemplo, nosotros aplicamos la regla “una persona-una lengua”, o sea, los niños hablan en ruso con el padre y en español conmigo. ¡No puedo permitirme el lujo de usar el español con ellos únicamente cuando estamos a solas!

Además, para procurar que nuestros parientes y amigos que no saben español estén de nuestro lado, podemos convertirlos en nuestros expertos en monolingüismo. Les haremos saber que ellos juegan un papel muy especial en la educación de los niños. Con su ayuda nuestros hijos dominarán la lengua del entorno, conocerán mejor la cultura del medio, evitarán al máximo las mezclas con otros idiomas, etc.

Al mismo tiempo, para evitar que se sientan inseguros cuando hablamos español en su presencia, les podríamos enseñar algunas expresiones de uso frecuente, traducirles fragmentos de la conversación, etc.

Permitir las excepciones Si estamos pasando unos días en casa de unos parientes o iniciando una nueva amistad, a veces vale la pena pasar a  la lengua del entorno cuando todos estamos reunidos. Al poco tiempo, al acostumbrarnos los unos a los otros, volveremos a nuestras reglas familiares.

Ceder Hay ocasiones en las que la presión del medio es muy fuerte. Esto sucede sobre todo si la lengua minoritaria no está bien vista. En este caso, para evitar conflictos con personas de nuestra comunidad, podríamos ceder. No hemos tenido este tipo de experiencia, ya que actualmente el español en Rusia “está de moda”. Pero en algunas ocasiones cuando estamos en la calle hablo más bajo que de costumbre para no llamar demasiado la atención.

Las situaciones en las que hacemos excepciones deben ser puntuales. De otra forma corremos el riesgo de que los niños hablen en la lengua minoritaria cada vez menos. Por esta razón yo añadiría una regla más.

Ignorar los consejos de fuera Puede parecer un poco egoísta, pero no podemos tomarnos en serio todo lo que nos dice la gente de alrededor. De vez en cuando nos veremos obligados a ir a contracorriente, por difícil que sea.

¿Tienes alguna otra forma de contrarrestar los consejos indeseados? ¡Compártela con nosotros!

2 thoughts on “La familia bilingüe y los consejos de fuera

  1. Ignorar los consejos, es mi forma preferida de comportamiento en situaciones de este tipo :) la cosa que me da más fastidio es lo que las personas que se oponen más al bilingüismo de Arturo, son mis padres y abuelos :( antes de que él haya comenzado a hablar bien, me solían decir que “mi experimento resultaría en que no hablaría ninguna lengua de las dos”, ahora que ya domina muy bien los dos idiomas, comenzaron a bombardearme con teorías tipo “si quieres que te quiera de verdad, háblale en ruso”, no tengo ni idea de donde lo sacan :) mientras los amigos son muy comprensivos, no se ofenden para nada, piensan que era uno de los mejores regalos que haya podido darle a mi hijo :)

    • Sí, de verdad que es una pena. Creo que el concepto del bilinguismo es relativamente nuevo en Rusia y las viejas generaciones no lo aceptan con facilidad. Pero eso es cuestión de tiempo. En un futuro tanto tus padres como tu hijo estarán muy agradecidos y se sentirán orgullosos de ti.

Me encantaría saber tu opinión.

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s